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domingo, 30 de abril de 2017

Jesús instituyó la Confesión ante un sacerdote

"Reciban el Espíritu Santo: a quienes ustedes perdonen sus pecados, queden perdonados, y a quienes se los retengan, queden retenidos" 
Jn 20,22-23
"Todo lo que aten en la tierra, será atado en el cielo y todo lo que desaten en la tierra, será desatado en el cielo" 
Mt 18,18


PREGUNTA
Hola. Algunas sectas protestantes dicen que: ¿Por qué nos confesamos con el sacerdote? Que eso está mal, que es un hombre pecador, que la Biblia lo prohíbe y que es mejor "confesarse directo con Dios."
RESPUESTA 
Veamos que es lo que dice la Biblia sobre esto para no cometer esos errores titánicos que a muchos los hunde en el mar de la ignorancia, por no estudiar bien la Sagrada Escritura.

1.- Jesucristo dio este poder a los Apóstoles.
Esta es la principal razón por la que nos confesamos con el hombre de Dios. Somos discípulos de Jesucristo y lo estamos obedeciendo. Él da este poder a los hombres para que lo hagan en su nombre.
"Reciban el Espíritu Santo: a quienes ustedes perdonen sus pecados, queden perdonados, y a quienes se los retengan, queden retenidos" 
Jn 20,22-23
"Todo lo que aten en la tierra, será atado en el cielo y todo lo que desaten en la tierra, será desatado en el cielo" 
Mt 18,18
Estos pasajes están en todas las Biblias del mundo, incluyendo las que usan los protestantes. Así que nada de que la Iglesia inventó este sacramento ni de que la Biblia lo prohibe, pues quien lo instituyó, fue Jesucristo.
Nuestro Señor Jesucristo es muy claro. Aquí está hablando del "poder" de "perdonar" y de "no perdonar" los pecados. No está hablando de que nos perdonemos cuando nos ofendamos, sino que algunos (los apóstoles y sus sucesores) tienen el poder de perdonar los pecados. Por supuesto que Jesucristo sabía que ellos eran hombres pecadores y aun asi les dió este poder. Los obispos son sucesores de los Apóstoles y los sacerdotes sus colaboradores.
Jesús no dejó celulares para confesarse directamente con Dios. Dejó sacerdotes.
Cuando las sectas usan el pasaje de Jeremías 17 para decir que es malo confiar en un hombre, cometen el error de no leer el versículo completo, pues dice: «... y que aparta su corazón de Yahvé». Eso es lo que la Biblia prohibe. En este caso la confesión no es para apartarnos de Dios, sino al contrario, para acercarnos y unirnos mas a él. Sin duda que este texto, sin el contexto, es un pretexto más de las sectas.

2.- Práctica de la Confesión en la Biblia. 
Veamos ahora cómo es que en los primeros años de vida de la Iglesia es que ellos entendieron este sacramento.
"Muchos de los que habían creído venían a confesar todo lo que habían hecho" 
Hechos 19,18
Acabamos de leer en la Biblia este pasaje en el que dice que cuando esas personas creyeron lo que hicieron fue  ir a confesar sus pecados. La Sagrada Escritura dice venían, habla de desplazarse de un lugar a otro. ¿A dónde fueron? ¿Por qué tenían que ir a otro lugar y no directamente con Dios?
La respuesta es muy sencilla. Ellos iban buscando a los Apóstoles. Ahí confesaban sus faltas. Esto es lo que hacían los cristianos verdaderos de aquel tiempo y lo que los católicos seguimos haciendo en la actualidad.
Además, la Biblia nos habla sobre el confesar a otro (el sacerdote) nuestras faltas:
"Confiésense unos a otros sus pecados". Stgo 5,14-16
Es un mandato (imperativo). No es una opción. Tanto que dicen las sectas basarse en la Biblia y no ven con claridad estos pasajes bíblicos. La solución para entender esto es que los herejes se pongan a leer la Biblia y la acepten tal como es.

3.- El error de los fariseos y de las sectas. 
El Evangelio de San Mateo nos descubre en el siguiente pasaje la razón por la que algunos no quieren aceptar algo tan claro en la Biblia.
"... al ver Jesús la fe de esos hombres, dijo al paralítico: Ánimo, hijo; tus pecados quedan perdonados. Algunos maestros de la Ley pensaron:Qué manera de burlarse de Dios. Pero Jesús que conocía sus pensamientos, les dijo: ¿Por qué piensan mal? ¿Qué es más fácil: decir "quedan perdonados tus pecados" o "levántate y anda"? Sepan, pues, que el Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados. Entonces dijo al paralítico: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.
Y el paralítico se levantó y se fue a su casa. La gente, al ver esto, quedó muy impresionada y alabó a Dios por haber dado tal poder a los hombres" Mt 9,1-8
Qué tremendo. La gente sencilla alabó a Dios por haber dado tanto poder a los hombres, mientras que los supuestos"maestros" de la Ley vieron en esto una ofensa para Dios. Igual pasa ahora. La gente sencilla bendice a Dios por haber dado este poder de perdonar los pecados a los hombres, mientras que las sectas con sus "supuestos" maestros actuales de la Biblia gritan escandalizados que "cómo un hombre puede perdonar los pecados". Ni modo, por algo el orgullo es el pecado que Jesús condenó con más fuerza.

4.- Prueba histórica de este sacramento. 
Algunos ejemplos de cómo este sacramento se ha celebrado siempre en la historia de la Iglesia son los siguientes:
"Confesarse en la Iglesia antes de recibir el cuerpo de Cristo" La Didaje año 70
"...declarando su pecado al sacerdote del Señor" Orígenes año 244
 "Agua y lágrimas no faltan en la Iglesia: el agua del bautismo y las lágrimas de la penitencia (confesión)" San Ambrosio año 395
"Que nadie diga: cumplo la penitencia secretamente ante Dios. Acaso se dijo sin motivo: lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo" San Agustín año 430
Este sacramento es un regalo que nos dejó Nuestro Señor Jesucristo, la Biblia lo enseña y la Iglesia lo ha realizado desde sus orígenes. Acérquese ante un sacerdote validamente ordenado en el rito tradicional haciendo un buen examen de conciencia, arrepintiéndose y confesándose para disfrutar de la misericordia de Dios.

Para más información visite vaticanocatolico.com 

martes, 25 de abril de 2017

レジーナ・チェリ


このウェブサイトをご覧くださいmostholyfamilymonastery.com
レジーナ・チェリ (Regina coeli) 「天の女王」は キリスト教聖歌のアンティフォナ。聖務日課の「終課」で歌われる 4つの聖母マリアのためのアンティフォナの内の一つ。
レジーナ・チェリは、イースターシーズンの間にアンジェラスの祈りに取って代わります。これは、1742年にレジーナ・カエリの反教皇ベネディクト14世の暗唱によって確立されました。典礼的には、聖なる土曜日の終わりからペンテコステの日曜日の9時間まで、宗教的には処刑されます。それはコーラスと立って歌われるべきです。


祈り 
Regina caeli, laetare, alleluia.
R/
Quia quem meruisti portare, alleluia.
V/
Resurrexit, sicut dixit, alleluia.
R/
Ora pro nobis Deum, alleluia.
V/
Gaude et laetare Virgo María, alleluia.
R/
Quia surrexit Dominus vere, alleluia.
V/
Oremus:
Deus, qui per resurrectionem Filii tui, Domini nostri Iesu Christi, mundum laetificare dignatus es: praesta, quaesumus; ut, per eius Genetricem Virginem Mariam, perpetuae capiamus gaudia vitae. Per eundem Christum Dominum nostrum. Amen.

jueves, 20 de abril de 2017

Regina Caeli


ENGLISH: mostholyfamilymonastery.com
The Regina Caeli replaces the Angelus prayer during the Easter season. This was established by the recitation of Regina Caeli's antiphon Pope Benedict XIV in 1742. Liturgically it is prescribed in the Roman Breviary from the completion of Holy Saturday until the ninth hour of Pentecost Sunday. It should be sung or prayed in chorus and standing.
ESPAÑOL: vaticanocatolico.com
El Regina Caeli sustituye el rezo del Angelus durante el tiempo pascual. Así lo estableció El rezo de la antífona de Regina Caeli el Papa Benedicto XIV en 1742. Litúrgicamente está prescrita en el Breviario Romano desde las completas del Sábado Santo hasta la hora nona del domingo de Pentecostés. Debe ser cantado o rezado en coro y de pie.


PRAYER-ORACIÓN 
V/
Regina caeli, laetare, alleluia.
R/
Quia quem meruisti portare, alleluia.
V/
Resurrexit, sicut dixit, alleluia.
R/
Ora pro nobis Deum, alleluia.
V/
Gaude et laetare Virgo María, alleluia.
R/
Quia surrexit Dominus vere, alleluia.
V/
Oremus:
Deus, qui per resurrectionem Filii tui, Domini nostri Iesu Christi, mundum laetificare dignatus es: praesta, quaesumus; ut, per eius Genetricem Virginem Mariam, perpetuae capiamus gaudia vitae. Per eundem Christum Dominum nostrum. Amen.
 

domingo, 16 de abril de 2017

Paschae resurrectionis



Alleluja, Surrexit Dominus vere, Surrexit Dominus vere, Alleluja, felix Pascha!

O Filii et Filiae

Regina Caeli

Christus resurrexit! Resurrexit vere!
 Christ is risen! Truly, He is risen!
 ¡Cristo resucitó! ¡En verdad resucitó!
 Cristo è risorto! È veramente risorto!
 Cristo resucitou! De verdade resucitou!
 Le Christ est ressuscité! En verité il est ressuscité!
 Christus ist auferstanden! Er ist wahrhaft auferstanden!
 Христос воскрес! Воистину воскрес!
 ハリストス復活!実に復活!
 그리스도 부활하셨네! 참으로 부활하셨네!

viernes, 14 de abril de 2017

Via Crucis (In Latin)

 
VIA CRUCIS SECÚNDUM SANCTUS ALPHÓNSUS MARÍÆ A LIGUÓRI
       
In nómine Patris, et Fílii, et Spíritus Sancti. Amen.
   
CONFÍTEOR
Confíteor Deo omnipoténti, beátæ Maríæ semper Vírgini, beáto Michäeli Archángelo, beáto Joánni Baptístæ, sanctis Apóstolis Petro et Paulo, et ómnibus Sanctis: quia peccávi nimis cogitatióne, verbo et opere: mea culpa, mea culpa, mea máxima culpa. Ídeo precor beátam Maríam semper Vírginem, beátum Michäelem Archángelum, beátum Joánnem Baptístam, sanctos Apóstolos Petrum et Paulum, et omnes Sanctos, oráre pro me ad Dóminum, Deum nostrum.
      
ORÁTIO AB INÍTIO
Dómine Jesu Christe, tu tam amánter hanc viam ingréssus es, ut mortem pro me obíres; ego vero multóties eo devéni, ut te contémnerem. Nunc autem ex tota ánima mea amo te, et quia te amo, pǽnitet me ex íntimo corde quod tibi displícui. Ignósce mihi, et pátere ut in hac via me tibi cómitem adjúngam. Tu, amóre mei ductus, pergis ad locum ubi pro me moritúrus es, et ego vicíssim, tui amóre ductus, desídero te comitári, ut una tecum, amantíssime Redémptor, moriar. O mi Jesu, volo conjúnctim tecum et vívere et mori.
            
PATER NOSTER
Pater noster, qui es in Cœlis. Sanctificétur nomen tuum. Advéniat regnum tuum. Fiat volúntas tua, sicut in Cœlo, et in terra. Panem nostrum quotidianum da nobis hódie: Et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris. Et ne nos indúcas in tentatiónem, sed líbera nos a malo. Amen.
      
AVE MARÍA
Ave María, gratia plena, Dóminus tecum. Benedícta tu in muliéribus, et benedíctus fructus ventris tui, Jesus. Sancta María, Mater Dei, ora pro nobis peccatóribus, nunc, et in hóra mortis nostræ. Amen.
    
GLÓRIA PATRI
Glória Patri, et Fílio, et Spirítui Sancto. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper: et in sǽcula sæculórum. Amen
   
STÁTIO I
Jesus condemnátur ad mortem
       
V. Adorámus te, Christe, et benedícimus tibi.
R. Quia per sanctam Crucem tuam redemísti mundum.
       
Considéra quómodo Jesus Christus, jam flagellátus et spinis coronátus, injúste tandem a Piláto ad mortem crucis condemnétur.
      
O adoránde Jesu, non Pilátus, sed iníqua mea vita te ad mortem condemnávit. Per méritum laboriosíssimi hujus itinéris, quod ad Calváriæ montem instítuis, precor te, ut me semper in via, qua ánima mea in æternitátem tendit, benígne comitéris. Amo te, o Jesu, mi Amor, magis quam meípsum, et ex íntimo corde pǽnitet me quod tibi displícui. Ne sinas me íterum a te separári. Da mihi perpétuum amórem tui, et dein fac de me quídquid tibi placúerit. Quod tibi plácitum est, hoc idem mihi est accéptum.
     
Pater noster, Ave María et Glória Patri.
    
Tu, charitátis víctima,
Petis, Redémptor, Golgótham;
Tuis inhǽrens gréssibus,
Tecum perópto commori.
Véniam atque grátiam implóro,
Geménti in dolóribus.
    
STÁTIO II
Jesus onerátur ligno crucis
       
V. Adorámus te, Christe, et benedícimus tibi.
R. Quia per sanctam Crucem tuam redemísti mundum.
        
Considéra quómodo Jesus Christus, portans húmeris crucem, fuérit inter eúndum, memor tui, offeréndo pro te ætérno Patri mortem, quam erat obitúrus.
 
Amabilíssime Jesu, ampléctor omnes res advérsas, quas mihi usque ad óbitum tolerándas præfixísti, et, per durum illum, quem in portánda tua cruce pertulísti, labórem, precor te, ut vires mihi subminístres, quibus ego quóque crucem meam, ǽquo ac patiénti ánimo, portáre váleam. Amo te, o Jesu, mi Amor, pǽnitet me quod tibi displícui. Ne sinas me íterum a te separári. Da mihi perpétuum amórem tui, et dein fac de me quídquid tibi placúerit. 
    
Pater noster, Ave María et Glória Patri.
    
Tu, charitátis víctima,
Petis, Redémptor, Golgótham;
Tuis inhǽrens gréssibus,
Tecum perópto commori.
Véniam atque grátiam implóro,
Geménti in dolóribus.
         
STÁTIO III
Jesus procúmbit primum sub ónere crucis
       
V. Adorámus te, Christe, et benedícimus tibi.
R. Quia per sanctam Crucem tuam redemísti mundum.
       
Considéra primum hunc Jesu Christi sub cruce lapsum. Habébat carnem ex sæva flagellatióne multifárie sáuciam, caput redimítum spinárum coróna: profúderat insúper cruórem in tanta cópia, ut vix pedem præ vírium defectióne, movére posset. Et quóniam gravi crucis ónere premébatur, et immisericórditer a milítibus propellébatur, accídit ut plúries inter eúndum humi procúmberet.
      
O mi Jesu, non est onus crucis, sed peccatórum meórum pondus, quod tantis te affícit dolóribus. Rogo te, per primum hunc tuum lapsum, ut ab omni in peccátum me lapsu tueáris. Amo te, o Jesu, ex toto corde meo; pǽnitet me quod tibi displícui. Ne sinas me íterum in peccátum prolábi. Da mihi perpétuum amórem tui, et dein fac de me quídquid tibi placúerit.
    
Pater noster, Ave María et Glória Patri.
    
Tu, charitátis víctima,
Petis, Redémptor, Golgótham;
Tuis inhǽrens gréssibus,
Tecum perópto commori.
Véniam atque grátiam implóro,
Geménti in dolóribus.
    
STÁTIO IV
Jesus fit perdolénti Matri óbvius
       
V. Adorámus te, Christe, et benedícimus tibi.
R. Quia per sanctam Crucem tuam redemísti mundum.
       
Considéra quális fuérit, in hac via, Fílii et Matris occúrsus. Jesus et María se mútuo aspéxerunt, mutúique eórum aspéctus, fuérunt tótidem sagíttæ, quibus amántia eórum péctora transverberábantur.
      
Amantíssime Jesu, per acérbum dolórem, quem in hoc occúrsu expértus es, redde me, precor, sanctíssimæ Matri tuæ vere devótum. Tu vero, perdólens mea Regína, intercéde pro me, et obtíne mihi talem cruciátum Fílii tui memóriam, ut mens mea in pia illórum contemplatióne perpétuo detineátur. Amo te, o Jesu, mi Amor; pǽnitet me quod tibi displícui. Ne sinas me íterum in te peccáre. Da mihi perpétuum amórem tui, et dein fac de me quídquid tibi placúerit. 
    
Pater noster, Ave María et Glória Patri.
    
Tu, charitátis víctima,
Petis, Redémptor, Golgótham;
Tuis inhǽrens gréssibus,
Tecum perópto commori.
Véniam atque grátiam implóro,
Geménti in dolóribus.
    
STÁTIO V
Jesus in bajulánda cruce a Cyrenǽo adjuvátur
       
V. Adorámus te, Christe, et benedícimus tibi.
R. Quia per sanctam Crucem tuam redemísti mundum.
         
Considéra quómodo Judǽi, vidéntes Jesum ad quémlibet passum ánimam propemódum præ lassitúdine efflántem, et timéntes ex áltera parte ne, quem crucis supplício afféctum volébant, in via morerétur, compéllant Simónem Cyrenǽum ad bajulándam crucem post Dóminum.
      
O dulcíssime Jesu, nolo sicut Cyrenǽus, repudiáre crucem, libénter eam ampléctor in méque recípio, ampléctor speciátim quam mihi præfinísti mortem cum ómnibus, quos hæc secum addúctura est, dolóribus. Conjúngo eam cum morte tua, sicque conjúnctam eam in sacrifícium tibi óffero. Tu amóre mei mortuus es; volo ego quóque mori amóre tui, ea mente ut rem tibi gratam fáciam. Tu vero adjúva me tua grátia. Amo te, o Jesu, mi Amor, pǽnitet me quod tibi displícui. Ne sinas me íterum tibi displícere. Da mihi perpétuum amórem tui, et dein fac de me quídquid tibi placúerit.
    
Pater noster, Ave María et Glória Patri.
    
Tu, charitátis víctima,
Petis, Redémptor, Golgótham;
Tuis inhǽrens gréssibus,
Tecum perópto commori.
Véniam atque grátiam implóro,
Geménti in dolóribus.
    
STÁTIO VI
Jesus Verónicæ sudário abstérgitur
       
V. Adorámus te, Christe, et benedícimus tibi.
R. Quia per sanctam Crucem tuam redemísti mundum.
       
Considéra quómodo sancta illa fémina Verónica, videns Jesum dolóribus conféctum ejúsque Vultum sudóre ac sánguine mádidum, pórrigat ei linteólum in quo ipse, abstérsa fácie, sacram sui Imáginem impréssam relínquit.
        
O mi Jesu, formósa erat antea Fácies tua; verum hac in via non ámplius formósa appáret, sed est vulnéribus et cruóre omníno defórmis. Hei mihi! Quam formósa quóque erat ánima mea, cum grátiam tuam per Baptísmum recepísset: peccándo eam postea defórmem reddídi. Tu solus, mi Redémptor, prístinam venustátem ei restítuere vales; quod ut fácias, per tuæ Passiónis méritum te precor. Amo te Jesu, mi Amor; pǽnitet me quod tibi displícui; ne sinas me íterum tibi displícere. Da mihi perpétuum amórem tui, et dein fac de me quídquid tibi placúerit.
    
Pater noster, Ave María et Glória Patri.
    
Tu, charitátis víctima,
Petis, Redémptor, Golgótham;
Tuis inhǽrens gréssibus,
Tecum perópto commori.
Véniam atque grátiam implóro,
Geménti in dolóribus.
    
STÁTIO VII
Jesus procúmbit íterum sub ónere crucis
       
V. Adorámus te, Christe, et benedícimus tibi.
R. Quia per sanctam Crucem tuam redemísti mundum.
       
Considéra álterum Jesu Christi sub cruce lapsum, quo lapsu perdolénti Dómino omnes venerándi cápitis et tótius córporis plágæ recrudéscunt, ómnesque cruciátus renovántur.
         
Mansuetíssime Jesu, quam frequénter concessísti mihi véniam! Ego vero in eádem relápsus sum peccáta, meásque in te offénsas renovávi. Per méritum novi hujus tui lapsus adjúva me, ut in grátia tua usque ad óbitum persevérem. Fac ut in ómnibus, quæ me invasúræ sunt, tentatiónibus me tibi semper comméndem. Amo te ex toto corde meo, o Jesu, mi Amor; pǽnitet me quod tibi displícui: ne sinas me íterum tibi displícere. Da mihi perpétuum amórem tui, et dein fac me quídquid tibi placúerit.
    
Pater noster, Ave María et Glória Patri.
    
Tu, charitátis víctima,
Petis, Redémptor, Golgótham;
Tuis inhǽrens gréssibus,
Tecum perópto commori.
Véniam atque grátiam implóro,
Geménti in dolóribus.
    
STÁTIO VIII
Jesus plorántes muliéres allóquitur
       
V. Adorámus te, Christe, et benedícimus tibi.
R. Quia per sanctam Crucem tuam redemísti mundum.
       
Considéra quómodo muliéres, vidéntes Jesum lassitúdine exanimátum et cruóre inter eúndum diffluéntem, commiseratióne permoveántur, lacrimásque profúndant. Ad flentes autem convérsus: Nólite, ínquit, flere super Me, sed super vos ipsas flete et super fílios vestros”.
         
O perdólens Jesu, défleo mea in te peccáta ob pœnas quidem quibus me dignum reddíderunt, sed máxime ob moléstiam quam tibi intulérunt, tibi qui me tantópere amásti. Ad fletum minus Inférnus quam amor tui me excítat. O mi Jesu, amo te magis quam meípsum; pǽnitet me quod tibi displícui; ne sinas me íterum tibi displícere. Da mihi perpetéum amórem tui, et dein fac de me quídquid tibi placúerit.
    
Pater noster, Ave María et Glória Patri.
    
Tu, charitátis víctima,
Petis, Redémptor, Golgótham;
Tuis inhǽrens gréssibus,
Tecum perópto commori.
Véniam atque grátiam implóro,
Geménti in dolóribus.
    
STÁTIO IX
Jesus procúmbit tértium sub ónere crucis
       
V. Adorámus te, Christe, et benedícimus tibi.
R. Quia per sanctam Crucem tuam redemísti mundum.
       
Considéra tértium Jesu Christi sub cruce lapsum. Procúmbit quia nímia erat ejus debílitas, et nímia sævítia carníficum, qui volébant ut gressum acceleráret, dum vix unum gradum fácere posset.
       
O incleménter habíte Jesu, per méritum íllius vírium defectiónis, qua in via ad Calvárium laboráre voluísti, tanto, precor, me vigóre confórta, ut nullum ámplius ad humána judícia respéctum hábeam, ac vitiósam meam natúram edómem: quod utrúmque in causa fuit cur tuam olim amicítiam contempsérim. Amo te, o Jesu, mi Amor, ex toto corde meo; pǽnitet me quod tibi displícui: ne sinas me íterum tibi displícere. Da mihi perpétuum amórem tui, et dein fac de me quídquid tibi placúerit.
    
Pater noster, Ave María et Glória Patri.
    
Tu, charitátis víctima,
Petis, Redémptor, Golgótham;
Tuis inhǽrens gréssibus,
Tecum perópto commori.
Véniam atque grátiam implóro,
Geménti in dolóribus.
    
STÁTIO X
Jesus véstibus spoliátur
       
V. Adorámus te, Christe, et benedícimus tibi.
R. Quia per sanctam Crucem tuam redemísti mundum.
       
Considéra quam violénter Jesus vestiméntis suis spoliétur. Cum enim vestis intérior arcte carni flagéllis dilaniátæ adhǽreret, carnífices, avelléndo vestem, cutem ei quóque avéllunt. Súbeat te commiserátio Dómini tui, eúmque sic allóquere:
      
Innocentíssime Jesu, per méritum dolóris quem inter hanc spoliatiónem passus es, adjúva me, precor, ut omnem in res creátas afféctum éxuam, et tota voluntátis meæ inclinatióne ad Te solum convértar, qui meo nimis dignus es amóre. Amo te ex toto corde meo; pǽnitet me quod tibi displícui; ne sinas me íterum tibi displícere. Da mihi perpétuum amórem tui, et dein fac de me quídquid tibi placúerit.
    
Pater noster, Ave María et Glória Patri.
    
Tu, charitátis víctima,
Petis, Redémptor, Golgótham;
Tuis inhǽrens gréssibus,
Tecum perópto commori.
Véniam atque grátiam implóro,
Geménti in dolóribus.
    
STÁTIO XI
Jesus clavis affígitur cruci
       
V. Adorámus te, Christe, et benedícimus tibi.
R. Quia per sanctam Crucem tuam redemísti mundum.
       
Considéra quómodo Jesus in crucem coniciátur, et exténsis bráchiis, vitam suam in sacrifícium pro nostra salúte ætérno Patri ófferat. Carnífices clavis eum affígunt, dein erígunt crucem, et infámi patíbulo suffíxum sǽvæ morti permíttunt.
        
O contemptíssime Jesu, affige pédibus tuis cor meum, ut amóris vínculo ligátum semper tecum remáneat, necque ámplius a te avellátur. Amo te magis quam meípsum; pǽnitet me quod tibi displícui: ne permíttas me íterum tibi displícere. Da mihi perpétuum amórem tui, et dein fac de me quídquid tibi placúerit.
    
Pater noster, Ave María et Glória Patri.
    
Tu, charitátis víctima,
Petis, Redémptor, Golgótham;
Tuis inhǽrens gréssibus,
Tecum perópto commori.
Véniam atque grátiam implóro,
Geménti in dolóribus.
    
STÁTIO XII
Jesus móritur in cruce
       
V. Adorámus te, Christe, et benedícimus tibi.
R. Quia per sanctam Crucem tuam redemísti mundum.
       
Considéra tuum cruci suffíxum Jesum, qui post trium horárum cum morte luctam, dolóribus tandem consúmptus addícit corpus morti, et inclináto cápite emíttit spíritum.

O mórtue Jesu, exósculor, pietátis sensu íntime commótus, hanc crucem in qua tu, mei causa, vitæ tuæ finem implevísti. Ob commíssa peccáta infelícem mihi mortem promérui; sed mors tua est spes mea. Per Mortis tuæ mérita, concéde mihi precor, ut in ampléxu pedum tuórum extrémum spíritum, tui amóre flagrans, aliquándo reddam. In manus tuas comméndo spíritum meum. Amo te ex toto corde meo; pǽnitet me quod tibi displícui: ne sinas me íterum tibi displícere. Da mihi perpétuum amórem tui, et dein fac de me quídquid tibi placúerit.
    
Pater noster, Ave María et Glória Patri.
    
Tu, charitátis víctima,
Petis, Redémptor, Golgótham;
Tuis inhǽrens gréssibus,
Tecum perópto commori.
Véniam atque grátiam implóro,
Geménti in dolóribus.
    
STÁTIO XIII
Jesus depónitur de cruce
       
V. Adorámus te, Christe, et benedícimus tibi.
R. Quia per sanctam Crucem tuam redemísti mundum.
       
Considéra quómodo duo ex Jesu discípulis, Joséphus nempe et Nicodémus, eum exanimátum de cruce tollant et inter bráchia perdoléntis Matris repónant, quæ mortuum Fílium peramánter recípit et arcte compléctitur.
      
O mœrens Mater, per amórem quo Fílium tuum amas, accípe me in servum tuum et precáre eum pro me. Tu vero, o mi Redémptor, quóniam pro me mortuus es, fac benígne ut amem te; te enim solum volo, nec extra te áliud quídpiam mihi opto. Amo te, o mi Jesu, pǽnitet me quod tibi displícui: ne sinas me íterum tibi displícere. Da mihi perpétuum amórem tui, et dein fac de me quídquid tibi placúerit.
    
Pater noster, Ave María et Glória Patri.
    
Tu, charitátis víctima,
Petis, Redémptor, Golgótham;
Tuis inhǽrens gréssibus,
Tecum perópto commori.
Véniam atque grátiam implóro,
Geménti in dolóribus.
    
STÁTIO XIV
Jesus sepúlchro cónditur
       
V. Adorámus te, Christe, et benedícimus tibi.
R. Quia per sanctam Crucem tuam redemísti mundum.
       
Considéra quómodo discípuli exánimem Redemptórem ad locum sepultúræ déferant. Mœrens Mater eos comitátur, et própriis mánibus corpus Fílii sepultúræ accommódat. Sepúlchrum dein occlúditur, et omnes a loco recédunt.
    
O sepúlte Jesu, exósculor hunc, qui te recóndit, lápidem; sed post tríduum ex sepúlchro resúrges. Per tuam resurrectiónem fac me, precor, extrémo die gloriósum tecum resúrgere, et veníre in Cœlum, ubi tecum semper conjúnctus, te laudábo et in ætérnum amábo. Amo te, et dóleo quod tibi displícui: ne sinas me íterum tibi displícere. Da mihi perpétuum amórem tui, et dein fac de me quídquid tibi placúerit.
    
Pater noster, Ave María et Glória Patri.
    
Tu, charitátis víctima,
Petis, Redémptor, Golgótham;
Tuis inhǽrens gréssibus,
Tecum perópto commori.
Véniam atque grátiam implóro,
Geménti in dolóribus.
    
ORÁTIO AD DÓMINUM NOSTRUM JESUS CHRISTUM CRUCIFÍXUM
En ego, o bone et dulcíssime Jesu, ante conspéctum tuum génibus me provólvo, ac máximo ánimi ardóre te oro atque obtéstor, ut meum in cor vívidos fídei, spei et caritátis sensus, atque veram peccatórum meórum pœ­ni­tén­tiam, eáque emmendándi fir­mís­si­mam voluntátem velis imprímere; dum magno ánimi afféctu et dolóre tua quinque vúlnera mecum ipse consídero ac mente contémplor, illud præ óculis habens, quod jam in ore ponébat tuo David prophéta de te, o bone Jesu: Fodérunt manus meas et pedes meos: di­nu­me­ravérunt ómnia ossa mea (Ps. 21, 17-18).
  
Pater noster, Ave María et Glória Patri.
    
In nómine Patris, et Fílii, et Spíritus Sancti. Amen.

jueves, 13 de abril de 2017

Holy Thursday - Jueves Santo



ENGLISH:
Holy Thursday is the commemoration of the Last Supper of Jesus Christ, when He established the Sacrament of Holy Communion prior to His arrest and crucifixion. It also commemorates His institution of the priesthood. The holy day falls on the Thursday before Easter and is part of Holy Week. Jesus celebrated the dinner as a Passover feast. Christ would fulfill His role as the Christian victim of the Passover for all to be saved by His final sacrifice.
The Last Supper was the final meal Jesus shared with His Disciples in Jerusalem. During the meal, Jesus predicts his betrayal.
The central observance of Holy Thursday is the ritual reenactment of the Last Supper at Mass. This event is celebrated at every Mass, but it is specially commemorated on Holy Thursday.
He also establishes the priesthood for His disciples. Christ washed the feet of His Disciples, who would become the first priests.
This establishment of the priesthood is reenacted at Mass with the priest washing the feet of several parishioners.

During the Passover meal, Jesus breaks bread and gives it to His Disciples, uttering the words, "This is my body, which is given for you." Subsequently, he passes a cup filled with wine. He then says, "This is My blood..." Those who eat of Christ's flesh and blood shall have eternal life.
During the Mass, Catholics rightly believe, as an article of faith, that the unleavened bread and wine are transformed into the body and blood of Jesus Christ through a process known as transubstantiation. There have been notable Eucharistic miracles attributed to this event, such as bleeding hosts.
The Last Supper is celebrated daily in the Catholic Church as part of every Mass for it is through Christ's sacrifice that we have been saved.
On the night of Holy Thursday, Eucharistic Adoration of the Blessed Sacrament takes place where the faithful remain in the presence of the Eucharist just as the Disciples kept a vigil with Christ.
Following the Last Supper, the disciples went with Jesus to the Mount of Olives, where he would be betrayed by Judas.

During Lent, we should; live as children of the light, performing actions good, just and true - (see Ephesians 5:1-9).
Nos autem gloriari oportet in cruce Domini nostri Iesu Christi,
in quo est salus, vita et resurrectio nostra per quem salvati et liberati sumus.


We should glory in the cross of our Lord Jesus Christ, for He is our salvation,
our life and our resurrection; through Him we are saved and made free. (cf. Galatians 6:14)

ESPAÑOL: 
 El Jueves Santo es la conmemoración de la Última Cena de Jesucristo, cuando estableció el Sacramento de la Santa Comunión antes de Su detención y crucifixión. También conmemora Su institución del sacerdocio. El día santo cae el jueves antes de Pascua y es parte de la Semana Santa. Jesús celebró la cena como una fiesta de Pascua. Cristo cumpliría Su papel como la víctima cristiana de la Pascua para que todos sean salvos por Su sacrificio final. La Última Cena fue la comida final que Jesús compartió con Sus discípulos en Jerusalén. Durante la comida, Jesús predice que Le iban a  traicionar. La celebración central del Jueves Santo es la recreación ritual de la Última Cena en la Misa. Este evento se celebra en cada Misa, pero se conmemora especialmente el Jueves Santo. También establece el sacerdocio para Sus discípulos. Cristo lavó los pies de Sus discípulos, que se convertirían en los primeros sacerdotes. Este establecimiento del sacerdocio es recreado en la Misa con el sacerdote lavando los pies de varios feligreses.

Durante la comida Pascual, Jesús rompe el pan y lo da a sus discípulos, pronunciando las palabras: "Este es mi cuerpo, el cual es dado por vosotros". Posteriormente, pasa una copa llena de vino. Luego dice: "Esta es Mi sangre ..." Los que comen de la carne y sangre de Cristo tendrán vida eterna. Durante la misa, los católicos creen acertadamente, como un artículo de fe, que el pan sin levadura y el vino se transforman en el cuerpo y la sangre de Jesucristo a través de un proceso conocido como transubstanciación. Ha habido notables milagros eucarísticos atribuidos a este acontecimiento, tales como las hostias sangrantes.
La Última Cena se celebra diariamente en la Iglesia Católica como parte de cada Misa porque es a través del sacrificio de Cristo que hemos sido salvos. En la noche del Jueves Santo se lleva a cabo la Adoración Eucarística del Santísimo Sacramento donde los fieles permanecen en presencia de la Eucaristía, así como los Discípulos mantuvieron una vigilia con Cristo. Después de la Última Cena, los discípulos fueron con Jesús al Monte de los Olivos, donde fue traicionado por Judas.

Durante la Cuaresma, deberíamos; Vivir como hijos de la luz, realizando acciones buenas, justas y verdaderas (véase Efesios 5: 1-9).
Nos autem gloriari oportet in cruce Domini nostri Iesu Christi,
in quo est salus, vita et resurrectio nostra per quem salvati et liberati sumus. 


Debemos gloriarnos en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, porque Él es nuestra salvación, Nuestra vida y nuestra resurrección; Por medio de Él somos salvos y liberados. (Gálatas 6:14)








domingo, 9 de abril de 2017

聖枝祭


 このウェブサイトをご覧くださいmostholyfamilymonastery.com

新約聖書によれば、イエスは若い雄ロバの背に乗りエルサレムに入り、群集は歓呼してこれを迎えた。聖書の記載箇所は以下の通りである。
  • マタイによる福音書 21:8
  • マルコによる福音書 11:8
  • ヨハネによる福音書 12:12-13
聖枝祭のイコンには、ロバに乗ったイエスとそれに従う弟子たち、エルサレムの城とイエスを迎える群衆が描かれる。


カトリック教会の外では全く救いはありません 

 参照してください。
四旬節  
カトリックの祈り  
カトリック賛美歌  
バチカンの秘密 = ファティマの第三の秘密  



Domingo de Ramos - Palm Sunday



ESPAÑOL:
De acuerdo a los Evangelios canónicos la Entrada a Jerusalén describe el momento en que Jesús de Nazaret entró triunfalmente a Jerusalén, en medio de una multitud que lo aclamaba. Antes de entrar a Jerusalén, Jesús se detuvo en Betania y Betfagé, y el Evangelio de San Juan añade que cenó con Lázaro y sus hermanas María y Martha. Ahí, se describe que Jesús envió a dos discípulos (no mencionados) a la aldea cercana, con órdenes de recuperar un burrito que había sido atado, pero nunca montado y dijo "Si os preguntan, decid que el Señor necesita el burrito, y que les será devuelto luego".
Los Sinópticos y San Juan establecen que Jesús supo que había gente en el área, como Simón el Leproso, así que pudo haber argumentado que la presencia del borrico había sido organizada por los discípulos de Jesús. El Evangelio de San Juan, no obstante, simplemente dice que Jesús encontró el borrico. San Juan y los Sinópticos establecen que Jesús entonces montó al borrico (o en Mateo al borrico y a la burra, madre de éste), dentro de Jerusalén. Los sinópticos añaden que los discípulos pudieron poner sus capas en el animal, haciéndolo así más confortable. Los Evangelios describen cómo Jesús entró a Jerusalén y cómo la gente alfombraba su camino y también cómo dejaba a un lado pequeñas ramas de árbol.
La gente también cantaba una parte del Libro de los Salmos, específicamente los versículos 25-26 del capítulo 118. ...Bendito es el que viene en el nombre del Señor. Bendito es el enviado del Reino de Nuestro Padre [David]... El lugar de esta entrada no está especificado, pero se supone que tuvo lugar en la Puerta Dorada, desde donde se creía que el Mesías entraría a Jerusalén, otros estudiosos piensan que el lugar fue hacia el sur, pues tenía entrada directa hacia el Templo.
Para más información visite: vaticanocatolico.com

ENGLISH:
 According to the canonical Gospels, the Entrance to Jerusalem describes the moment when Jesus of Nazareth triumphantly entered Jerusalem, in the midst of a crowd that acclaimed Him. Before entering Jerusalem, Jesus stopped at Bethany and Bethphage, and the Gospel of St. John added that He dined with Lazarus and his sisters Mary and Martha. There, it is described that Jesus sent two disciples (not mentioned) to the nearby village, with orders to retrieve a little donkey that had been tied but never mounted and said "If they ask you, say that the Lord needs the donkey, and that It will be returned later. " The Synoptics and St. John establish that Jesus knew that there were people in the area, like Simon the Leper, so he could have argued that the presence of the donkey had been organized by the disciples of Jesus. The Gospel of John, however, simply says that Jesus found the donkey. John and the Synoptics establish that Jesus then mounted the donkey (or in St. Matthew the little donkey and the she-donkey, his mother), inside Jerusalem. The Synoptics add that the disciples could put their layers on the animal, making it more comfortable. The Gospels describe how Jesus entered Jerusalem and how people carpet their way and also how they set aside small tree branches. People also sang a part of the Book of Psalms, specifically verses 25-26 of chapter 118. ... Blessed is he who comes in the name of the Lord. Blessed is the envoy of the Kingdom of our Father [David] ... The place of this entrance is not specified, but supposed to have taken place in the Golden Gate, from where it was believed that the Messiah would enter Jerusalem, other scholars think The place was towards the south, because it had direct entrance towards the Temple.
For further information visit: mostholyfamilymonastery.com

viernes, 7 de abril de 2017

¿Tiene la Biblia 73 o 66 Libros?


Hoy día vamos a conversar sobre la Biblia: ¿Cuántos libros tiene la Biblia? ¿Qué diferencias hay entre las Biblias católicas y las Biblias protestantes? La Biblia no es un solo libro, como algunos creen, sino una biblioteca completa. Toda la Biblia está compuesta por 73 libros, algunos de los cuales son bastante extensos, como el del profeta Isaías, y otros son más breves, como el del profeta Abdías.
Estos 73 libros están repartidos de tal forma, que al Antiguo Testamento (AT) le corresponden 46, y al Nuevo Testamento (NT) 27 libros.
De vez en cuando suele caer en nuestras manos alguna Biblia protestante, y nos llevamos la sorpresa de que le faltan siete libros, por lo cual tan sólo tiene 66 libros.
Este vacío se encuentra en el Antiguo Testamento y se debe a la ausencia de los siguientes libros: Tobías, Judit, 1 Macabeos, 2 Macabeos, Sabiduría, Eclesiástico y el de Baruc.

¿Por qué esta diferencia entre la Biblia católica y la protestante? 
Es un problema histórico-teológico muy complejo. Resumiendo mucho, trataremos de contestar esta pregunta.
Primero vamos a explicar cómo se formó la colección de libros sagrados del Antiguo Testamento dentro del pueblo judío. Y luego veremos cómo los cristianos aceptaron estos libros del A.T. junto con los libros del N.T. para formar la Biblia completa.

La antigua comunidad judía de Palestina
En tiempos de Jesucristo, encontramos que en Palestina el pueblo judío sólo aceptaba el A.T. Y todavía no habían definido la lista completa de sus libros sagrados, es decir, seguía abierta la posibilidad de agregar nuevos escritos a la colección de libros inspirados.
Pero desde hacía mucho tiempo, desde alrededor de los años 600 antes de Cristo, con la destrucción de Jerusalén y la desaparición del Estado judío, estaba latente la preocupación de concretar oficialmente la lista de libros sagrados. ¿Qué criterios usaron los judíos para fijar esta lista de libros sagrados? Debían ser libros sagrados en los cuales se reconocía la verdadera fe de Israel, para asegurar la continuidad de esta fe en el pueblo. Había varios escritos que parecían dudosos en asuntos de fe, e incluso francamente peligrosos, de manera que fueron excluidos de la lista oficial. Además aceptaron solamente libros sagrados escritos originalmente en hebreo (o arameo). Los libros religiosos escritos en griego fueron rechazados por ser libros muy recientes, o de origen no-judío. (Este último dato es muy importante, porque de ahí viene después el problema de la diferencia de libros.)
Así se fijó entonces una lista de libros religiosos que eran de verdadera inspiración divina y entraron en la colección de la Escritura Sagrada. A esta lista oficial de libros inspirados se dará, con el tiempo, el nombre de «Canon», o «Libros canónicos». La palabra griega Canon significa regla , norma, y quiere decir que los libros canónicos reflejan «la regla de vida», o «la norma de vida» para quienes creen en estos escritos. Todos los libros canónicos de la comunidad de Palestina eran libros originalmente escritos en hebreo-arameo.
Los libros religiosos escritos en griego no entraron en el canon, pero recibieron el nombre de «apócrifos», «libros apócrifos» (= ocultos), porque tenían doctrinas dudosas y se los consideraba «de origen oculto».
En el primer siglo de nuestra era (año 90 después de Cristo) la comunidad judía de Palestina había llegado a reconocer en la práctica 39 libros como inspirados oficialmente.
Esta lista de los 39 libros de A.T. es el llamado «Canon de Palestina», o «el Canon de Jerusalén».

La comunidad judía de Alejandría  
Simultáneamente existía una comunidad judía en Alejandría, en Egipto. Era una colonia judía muy numerosa fuera de Palestina, pues contaba con más de 100.000 israelitas. Los judíos en Egipto ya no entendían el hebreo, porque hacía tiempo habían aceptado el griego, que era la lengua oficial en todo el Cercano Oriente. En sus reuniones religiosas, en sus sinagogas, ellos usaban una traducción de la Sagrada Escritura del hebreo al griego que se llamaba «de los Setenta». Según una leyenda muy antigua esta traducción «de los Setenta» había sido hecha casi milagrosamente por 70 sabios (entre los años 250 y 150 antes de Cristo).

La traducción griega de los Setenta conservaba los 39 libros que tenía el Canon de Palestina (canon hebreo), más otros 7 libros en griego. Así se formó el famoso «Canon de Alejandría» con un total de 46 libros sagrados.
La comunidad judía de Palestina nunca vio con buenos ojos esta diferencia de sus hermanos alejandrinos, y rechazaban aquellos 7 libros, porque estaban escritos originalmente en griego y eran libros agregados posteriormente.

Era una realidad que, al tiempo del nacimiento del cristianismo, había dos grandes centros religiosos del judaísmo: el de Jerusalén (en Palestina), y el de Alejandría (en Egipto). En ambos lugares tenían autorizados los libros del A.T: en Jerusalén 39 libros (en hebreo- arameo), en Alejandría 46 libros (en griego).

Los primeros cristianos y los libros sagrados del A.T.
El cristianismo nació dentro del pueblo judío. Nuestro Señor Jesucristo mismo no rechazó los libros sagrados de su pueblo. Además los primeros cristianos habían oído decir a Jesús que El no había venido a suprimir el A.T. sino a completarlo (Mt. 5, 17). Por eso los cristianos reconocieron también como libros inspirados los textos del A.T. que usaban los judíos.
Pero se vieron en dificultades. ¿Debían usar el canon breve de Palestina con 39 libros, o el canon largo de Alejandría con 46 libros?
De hecho, por causa de la persecución contra los cristianos, el cristianismo se extendió prioritariamente fuera de Palestina, por el mundo griego y romano. Al menos en su redacción definitiva y cuando en los libros del N.T. se citaban textos del A.T. (más de 300 veces), naturalmente se citaban en griego, según el Canon largo de Alejandría.
Era lo más lógico, por tanto, que los primeros cristianos tomaran este Canon griego de Alejandría, porque los mismos destinatarios a quienes debían llevar la palabra de Dios todos hablaban griego. Por lo tanto, el cristianismo aceptó desde el comienzo la versión griega del A.T. con 46 libros.

La reacción de los judíos contra los cristianos 
Los judíos consideraban a los cristianos como herejes del judaísmo. No les gustó para nada que los cristianos usaran los libros sagrados del A.T. Y para peor, los cristianos indicaban profecías del A.T. para justificar su fe en Jesús de Nazaret. Además los cristianos comenzaron a escribir nuevos libros sagrados: el Nuevo Testamento.
Todo esto fue motivo para que los judíos resolvieran cerrar definitivamente el Canon de sus libros sagrados. Y en reacción contra los cristianos, que usaban el Canon largo de Alejandría con sus 46 libros del A.T., todos los judíos optaron por el Canon breve de Palestina con 39 libros.
Los 7 libros griegos del Canon de Alejandría fueron declarados como libros «apócrifos» y no inspirados. Esta fue la decisión que tomaron los responsables del judaísmo en el año 90 después de Cristo y proclamaron oficialmente el Canon judío para sus libros sagrados.

Los cristianos, por su parte, y sin que la Iglesia resolviera nada oficialmente, siguieron con la costumbre de usar los 46 libros como libros inspirados del A.T. De vez en cuando había algunas voces discordantes dentro de la Iglesia que querían imponer el Canon oficial de los judíos con sus 39 libros. Pero varios concilios, dentro de la Iglesia, definieron que los 46 libros del A.T. son realmente libros inspirados y sagrados.

¿Qué pasó con la Reforma? 
En el año 1517 el heresiarca Martín Lutero se separó de la Iglesia Católica, fuera de la cual no hay ninguna salvación. Y entre los muchos cambios que introdujo para formar su nueva "iglesia", estuvo el de tomar el Canon breve de los judíos de Palestina, que tenía 39 libros para el A.T. Algo muy extraño, porque iba en contra de una larga tradición de la Iglesia, que viene de los apóstoles. Los cristianos, durante más de 1.500 años, contaban entre los libros sagrados los 46 libros del A.T.
Sin embargo, al heresiarca Lutero le molestaban los 7 libros escritos en lengua griega y que no figuraban en los de lengua hebrea.
Ante esta situación los obispos de todo el mundo se reunieron en el famoso Concilio de Trento y fijaron definitivamente el Canon de las Escrituras en 46 libros para el A.T. y en 27 para el N.T.
Pero los protestantes y las muchas sectas nacidas de ellos, comenzaron a usar el Canon de los judíos palestinos, que rechazan a Jesús como Mesías, que tenían sólo 39 libros del AT.
De ahí vienen las diferencias de libros entre las Biblias católicas y las Biblias protestantes.

Los libros canónicos 
Los 7 libros del A.T. escritos en griego han sido causa de muchas discusiones. La Iglesia Católica dio a estos 7 libros el nombre de «libros deuterocanónicos». La palabra griega «deutero» significa Segundo. Así la Iglesia Católica declara que son libros de segunda aparición en el Canon o en la lista oficial de libros del A.T. porque pasaron en un segundo momento a formar parte del Canon.
Los otros 39 libros del A.T., escritos en hebreo, son los llamados «libros protocanónicos». La palabra «proto» significa «Primero», ya que desde el primer momento estos libros integraron el Canon del A.T.

Qumram 
En el año 1947 los arqueólogos descubrieron en Qumram (Palestina) escritos muy antiguos y encontraron entre ellos los libros de Judit, Baruc, Eclesiástico y 1 de Macabeos escritos originalmente en hebreo, y el libro de Tobías en arameo. Quiere decir que solamente los libros de Sabiduría y 2 de Macabeos fueron redactados en griego. Así el argumento de no aceptar estos 7 libros por estar escritos en griego ya no es válido. Además la Iglesia Católica nunca aceptó este argumento.

Consideraciones finales 
Después de todo, nos damos cuenta de que este problema acerca de los libros, es una cuestión histórico-teológica muy compleja, y con diversas interpretaciones y apreciaciones. Con todo, es indudable que la Iglesia Católica, respecto a este punto, goza de una base histórica y doctrinal que, muy razonablemente, la presenta como la más segura.
Sin embargo, desde que Lutero tomó la decisión de no aceptar esta tradición de la Iglesia Católica, todas las sectas protestantes rechazaron los libros Deuterocanónicos como libros inspirados y declararon estos 7 libros como libros «apócrifos».
En los últimos años hay, de parte de muchos protestantes, una actitud más moderada para con estos 7 libros e incluso se editan Biblias protestantes con los Libros Deuterocanónicos.
En efecto, se han ido advirtiendo que ciertas doctrinas bíblicas, como la resurrección de los muertos, el tema de los ángeles, el concepto de retribución, la noción de purgatorio, empiezan a aparecer ya en estos 7 libros tardíos.
Por el hecho de haber suprimido estos libros se dan cuenta de que hay un salto muy grande hasta el N.T. (más o menos una época de 300 años sin libros inspirados). Sin embargo estos 7 libros griegos revelan un eslabón precioso hacia el N.T. Las enseñanzas de estos escritos muestran una mayor armonía en toda la Revelación Divina en la Biblia.
Por este motivo, se ven ya algunas Biblias protestantes que, al final, incluyen estos 7 libros, aunque con un valor secundario.
 Por lo tanto, la Biblia tiene 73 libros. 


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